sábado, 17 de julho de 2021

Cuba: uma mensagem de amor e solidariedade

Cuba: Uma mensagem de amor e solidariedade Precisamos construer um novo mundo O virus está matando muita gente. O desemprego, a economia parade, Tudo isto aumenta o sofrimento humano É PRECISO AMAR E AJUDAR A TODOS QUE SOFREM Vejam este apelo dramatico por ajuda: Julho em Havana… Pessoal, trata-se de um relato longo, em espanhol, mas vale a pena ler: Ricardo Pereira: Del compañero Javier Carles : DESDE LA HABANA... Los cubanos hablan mucho. Y además dan muchas vueltas para decir las cosas. La televisión cubana refleja muy bien la cubanidad. Allí hablan y hablan de la mañana a la noche. Por esa razón, yo no la miro. Pero lo cierto, es que todos los anuncios políticos y económicos importantes son dados a través de la televisión. Entonces, cuando algo importante pasa, al día siguiente leo Granma, Cuba debate o Juventud Rebelde, para enterarme de los anuncios oficiales. El lenguaje escrito es siempre más estructurado, conciso y escueto que la oralidad. El pasado 1 de enero el gobierno cubano anunció un paquete muy importante de medidas económicas. El sábado 2 esas medidas se fueron aclarando y precisando. El domingo 3, leyendo la prensa y tomando el café de la mañana con mi compañera, le dije: "Amor, el gobierno enloqueció". Ella levantó la vista con sorpresa, abrió muy grande sus ojos y me preguntó por qué decía eso. "Porque no se pueden subir los precios de la comida, la electricidad, el transporte y todo lo demás 5 veces, aunque aumentes los salarios 5 veces, si tienes un país donde sólo 3 millones de personas cobran un salario, 500.000 son cuentapropistas y pueden trasladar a sus precios el aumento del costo de vida, pero hay 3,5 millones son trabajadores informales o desempleados que no podrán hacer nada frente al aumento de precios, y pensar que el país no va a volar por los aires en 6 meses". Más tarde le escribí preocupado a los compañeros del Partido más cercanos que tengo y en un lenguaje más politico les dije: "¿Tienen claro que de aquí a 6 meses habrá un estallido social fruto de estas medidas, porque además de padecer una escasez de alimentos y medicinas como no se veía desde el Periodo Especial de los 90s - por causas de larga data, la pandemia y la desaparición del turismo, el recrudecimiento del bloqueo, la enorme dependencia alimentaria y de materias primas- habrán 3,5 millones de cubanos que viven en la informalidad y el desempleo, que no tendrán para comer, porque habrán gastado todas sus reservas, habrán vendido todo lo que tenían para vender, habrán pedido prestado lo que podían y nada ya podrán hacer?" Los más desafiantes entre estos compañeros, me dijeron que yo no entendía a Cuba, que eso nunca pasaría aquí, que el gobierno implementaría ayudas para quienes estén en situación más desfavorecida, que la gente seguía confiando en la Revolución y que la Contrarrevolución no lograría ganar apoyo. De la forma lisa y llana que mi pensamiento ha adquirido con los años y la experiencia, les respondí que este no era un asunto de Revolución y Contrarrevolución. Que cuando la gente se va a la calle en el capitalismo, casi nunca lo hace por razones revolucionarias. Lo hace porque la está pasando muy mal. Y que en el socialismo o lo que sea que haya en Cuba, o había en la Unión Soviética y en Europa Oriental, es igual. Y ahora, una parte de los cubanos la pasaría muy mal. Los más precavidos entre mis compañeros del Partido, tuvieron otra respuesta: "Ojalá eso no pase". Hoy miro el calendario y me asusto. Lo hago porque acerté. 6 meses y 11 días después, la gente se fue a la calle. Durante este período yo vi cómo el estado de ánimo a mi alrededor cambiaba. La primer semana de enero mis vecinos seguían con gran expectación los anuncios del gobierno. Las familias se reunían frente al televisor a mirar el Informativo Estelar o los programas especiales donde ministros y especialistas explicaban las medidas económicas a la población. De balcón a balcón, en los portales, en las colas, la gente se contaba qué habían escuchado, debatían, pensaban. El 8 de enero dejé la isla con mucha tristeza. Dayana estaba ingresada en el Pediátrico de Marianao con una infección urinaria que arrastraba hacía ya tres meses. Al despedirme de ella lloré p… este parágrafo diz tudo: Deseo con todo mi corazón que la Revolución no se venga abajo. Si esto ocurre, Cuba se convertirá en Haití en cuestión de semanas o meses. No en Miami, como promete la gusanera. Y para mi tristeza personal, mi barrio de Santa Fé se convertirá en un lugar insufríblemente pobre y violento. Como todas las periferias de las ciudades Latinoamericanas hoy en día...

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