domingo, 14 de abril de 2013

Bachelet também acha que: “Es necesaria una nueva Constitución”

Brasil, Chile, Argentina precisam de Nova Constituição

Para consolidar a Democracia nos países subdesenvolvidos que passaram por ditaduras militares e que fizeram constituições logo após o fim das ditaduras, torna-se mais do que necessário atualizar os sistemas de governo destes países.

Os partidos políticos, a legislação eleitoral, o judiciários, a imprensa, enfim todo o sistema legal está ultrapassado e emperram a modernização e as regras de competitividade e de governança.

Ou o mundo se moderniza, incluindo as milhões de pessoas na classe média, ou o povo votará nos extremos, aumentando o impasse e o risco de guerras e rupturas.

Bachele está certa: PRECISAMOS DE UMA NOVA CONSTITUIÇÃO!


Vejam parte de sua primeira entrevisgta a um jornal de fundamental importância que e o EL PAÍS da Espanha.

Entrevista exclusiva a Michelle Bachelet: “Es necesaria una nueva Constitución”


El País - Patricio Fernández 11 Abril, 2013

La ex directora de ONU Mujeres concedió a The Clinic su primera entrevista a un medio escrito. En ella Bachelet profundizó en las tres grandes reformas que impulsará en un eventual nuevo mandato -educacional, tributaria y constitucional- y en los costos de postular nuevamente al poder: “Yo aspiraba sinceramente a que hubiera un recambio generacional.

Se lo dije a cuanta persona pasó por allá, en comidas, en discusiones: ‘yo creo que es hora de recambio. Pero no sucedió y por eso estoy aquí`”. También se declaró partidaria de legalizar el aborto terapéutico y por violación y aseguró que tendrá una propuesta sobre el debate de matrimonio igualitario. Además dijo estar arrepentida de haber aplicado la ley antiterrorista en el conflicto mapuche.

La mitad del comando de Michelle Bachelet, en la calle Tegualda, es una casa de ladrillos, vieja y noble, con muros altos y baldosas con dibujo, como las que se han puesto de moda últimamente, pero en versión original. La otra mitad es un galpón dividido con paneles baratos. La oficina de la ex presidenta fue uno de los dormitorios de la casona con fachada continua.

Ahí conversamos durante más de dos horas. Algo que me cuesta definir cambió en su fisonomía. Está más angulosa. Quizás se deba a su nuevo corte de pelo. A propósito de otro asunto, comentó que no le era fácil sacarse la ONU de encima. Quienes aseguran que está llevando a cabo un plan minuciosamente pensado y diseñado en secreto a lo largo de sus años de ausencia, se equivocan. Ella no quería ser candidata. Yo lo diría de este modo: la forzaron las encuestas, la ausencia de mejores alternativas. Ella considera que se debe a su gente. La Concertación ya no es su jaula.

La palabra “ciudadanía” no suena hoy en su boca igual que para la campaña anterior, el 2005.

Hoy pareciera referirse con ese nombre a una gran organización, algo huérfana, pero poderosa. Ella sabe que los partidos políticos están ahí, y seguirán estando por mucho que les moleste su accionar displicente. Les reconoce su importancia, pero hoy no son la linda de la fiesta. La carne fresca no entra en sus auditorios. Le ha gustado la música de la calle, pero le teme, al mismo tiempo. Sabe que allá afuera la cosa está brava. Ella quisiera marchar, pero le tocó ser candidata.

Al despedirse, en Nueva York, dijo que echaría de menos el anonimato de extranjera.

Yo le creo. Si se trata de leer rasgos, los suyos denotan más la preocupación por una tarea seria, que la exaltación de un candidato ganador. No tiene respuesta para todo. No llegó con una cartilla para leerle a los chilenos. Resulta evidente que una idea de país le ronda la cabeza, no así el modo de conseguirlo. Quiere ayuda, o colaboración. Si llega al gobierno, será el antónimo de lo que ha representado Piñera. Nuestro actual presidente se supone que está en todas, que conoce hasta los últimos detalles de cada asunto, que no se mueve ni una hoja sin que él lo sepa. La candidata Bachelet sostiene que su mayor talento es meterse en los zapatos de los demás.

No es una intelectual, lo que está bien lejos de parecerse a la tontera. Tampoco es eso que suele llamarse “animal político”. Y es raro, porque durante la última década se ha dedicado a nadar en ese mar de tiburones, y parece que no sólo ha sobrevivido. Su campaña recién comienza. Ayer mismo hizo unas declaraciones poco afortunadas respecto de la gratuidad en la educación. “Se trapicó”, diría la Charo Maldonado. Acá intenta explicarlo.

Nos dio la primera entrevista que le concede a un medio escrito en Chile, desde que fuera presidenta. Es de imaginar que no tiene ganas de hacerle genuflexiones a los grandes magnates. A comienzos de la democracia, hasta Volodia Teitelboin soñaba con ser entrevistado por El Mercurio. Los tiempos han cambiado. Por ella, que un rostro nuevo hubiera estado en su lugar. Está consciente, en todo caso, que las grandes transformaciones no se dan de golpe y porrazo. Carga con el afecto irrestricto de muchos, y con la desconfianza de otros. Hoy los jóvenes vuelven a marchar.

La mítica reina del silencio, esto fue lo que nos dijo:


-Los periodistas andan demasiado ansiosos.
Lo entiendo, ellos han estado hablando tres años de que yo soy candidata. Pero yo no he estado de candidata. Tengo que organizarme, buscar los equipos, no sé qué, no sé cuánto, mientras todo el mundo estaba convencido de que yo tenía todo armado, y que durante tres años estuve trabajando en esto.

Por otro lado, yo entiendo lo que pasa con el silencio, pero, ¿tú te imaginas si yo hubiera opinado sobre cada una de las políticas que este gobierno determina? Hubiera sido de una irresponsabilidad republicana enorme.

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